El señor Marqués de Carabás
He aquí una de las primeras lecciones sobre engaños, mentiras y coacciones con las que me tropecé en mi vida. Y si bien es cierto que hasta ser más adulto no me dí cuenta de la cantidad de mala influencia que desprende el cuento del Gato con Botas, no es menos cierto que, en mi inconsciente se sembró una semilla donde se inculcó, en cierta manera, que el fin justifica los medios, aunque este fin sea meramente egoista.
Y es que Perrault sostiene la idea de que el hijo del molinero, propietario en herencia del gato protagonista del cuento, debe formar parte de la patraña social con el título nobiliario que encabeza este artículo. El gato, suspicaz y astuto, salva su propio pellejo, que ve amenazado cuando oye los pensamientos en voz alta de su nuevo amo, y elabora un plan que mete de lleno a su amo en las redes de la injusta sociedad de aquel entonces. Y mediante inventiva y suerte, coacción, engaño, amenazas, y asesinato incluso, consigue elevar a su amo a las altas esferas de la clase nobiliaria. Y es que, este cuento es como la vida misma, y el título del hijo del molinero, una metáfora de todos los títulos que ostentaban y ostentan los nobles... una patraña, un nombre que conlleva una herencia de padres a hijos, cerrando la posiblidad de progreso social que vendría implícita al entregar esa herencia a la sociedad, y que esta reparta a sus más valiosos pertenecientes por los méritos de los mismos, y no por ser hijo de tal o de cual.
Al fin y al cabo, todos estamos de acuerdo en que la sociedad ha de ser justa. ¿No es así?



juanangelmv dijo
Hijo de Dios, pero donde te metiste?????
ya pese que la isla te transformo en roca o algo así
Welcome
:****
1 Septiembre 2008 | 10:26 PM