Dreams, dreams, dreams
Los sueños son bastante curiosos y eso lo sabemos todos.
Contarlos es contar una historia, y todos y cada uno son tan sumamente importantes en nuestra vida, las sensaciones que nos hacen sentir, que priorizar el orden de importancia es harto dificil.
Antes de este, publiqué un post sobre un sueño muy extraño, pero, creo que no podía explicar en palabras lo que me ocurría, y he preferido cambiar el post.

El sueño es el siguiente:
Muero, sí, muero, y me encuentro solo inmerso en una gran oscuridad.

Soy consciente, sé que he muerto, pero pasa el tiempo, y nada parece cambiar. La oscuridad es abrumadora, así como el silencio... el tiempo pasa... y pasa... y pasa...

De repente, entre el abrumador silencio y la arrolladora oscuridad oigo un sonido que se asemeja a... espera... si.. es un ladrido. Busco en alguna dirección, y siento la presencia de mi perro, allí, mi perro, que había fallecido cinco años atrás, que sale a mi encuentro en aquella perturbadora oscuridad. Aunque no le veo, siento su presencia totalmente. Despues de alegrarme mucho y llorar mucho, se separa de mi... y se pone en marcha en una dirección. No lo veo, pero sé (curiosamente) en qué dirección marcha, y aunque todos los lados parecen iguales,me dispongo aseguirlo, lleno de alegria... y al poco... veo, lejos, una pequeña luz, difusa, que se va agrandando poco a poco, conforme más voy caminando.

Mi alegría no tiene fin. Pero ya no escuho a mi perro, ni lo siento cerca. Ha desaparecido... y en ese momento, me despierto.
No parece gran cosa, lo sé, pero voy a dejar unas anécdotas que seguro que hacen de este sueño algo más intrigante:
Desde su muerte, me obsesioné sobremanera con mi perro, y soñaba con él noche sí, noche no, aunque... NUNCA LE VEIA LA CARA. Siempre le veía de espaldas, pasar a mi lado, pero la cara nunca se la veía.
Este sueño fue el último de una larga serie que tuve de él, durante dos o tres años, donde aparecía y volvía a aparecer. En este no le ví tampoco la cara, pero sí que sentí como me lamía la mía, aunque, como digo, solo sentí su presencia.
Nunca más he vuelto a soñar con mi perro...
Curioso, verdad? Claro que, así son todos los sueños. Como mínimo, curiosos...
Felices sueños...




horepse dijo
Los que te conocemos bien sabemos lo importante que era para ti tu perro.
Aunque el no este físicamente estoy seguro que te acompañara siempre en esta vida muchas veces llena de oscuridad y cuando encuentres la luz que estas buscando para ser mas feliz de lo que eres, EL estará junto a ti para que nunca estés solo.
7 Junio 2007 | 11:19 PM