Y hoy viernes, última entrega de los blogs dedicados a los días de la semana, que me inspiró Kul de Brick. Es viernes, y es conocido por todos… pero su nombre tiene un origen, y este es… la diosa Venus (Afrodita para los griegos), la diosa del amor, como bien indicó Kul de Brik en el post de ayer.

El planeta Venus es la hermana melliza (que no gemela) de la Tierra., si la Tierra tuviera una hermana, esta sería Venus, aunque a diferencia de la azul y templada Tierra, su abrasiva, ardiente y fogosa hermana sería incapaz de albergar ningún tipo de vida en ella. La temperatura en su superficie se calcula de unos 480 grados centígrados (quien no se lo crea, que vaya y lo compruebe)… y es que, ¿qué se podía esperar de la diosa del amor?. Planeta ardiente, llena de volcanes activos (sólo la Tierra y Venus conservan volcanes activos en el Sistema Solar), lava, cráteres… en fin… como vemos, pura fogosidad..

Sexto, según los antiguos, en distancia a su melliza Tierra, se consagró el sexto día de la antigua semana a su nombre (recordemos que el lunes es el primer día de la semana según norma ISO 8601, publicada en 1988).

Venus, la diosa Venus, representante del amor, la fertilidad y la belleza, instigadora de la Guerra de Troya, junto a Hera y Atenea (menudo trío), entre sus hijos se cuenta Eneas, de cuya estirpe decía Julio Cesar descender. Ella descendía, según el mito más extendido, del contacto de los genitales castrados de Urano (padre de los Titanes, abuelo de Zeus) con el mar… o sea… que ella es, según este mito, tía de Zeus. Un gustazo de criatura, para su padre Urano, si uno tiene en cuenta los otros nacidos tras su castración (ciclopes, gigantes, etc…).


Bueno, pasemos ya a la versión anglosajona del día… en inglés, viernes, como todos sabeis, es Friday (Freitag en alemán)… y volvemos a preguntarnos… de donde viene ese nombre? Pues viene de Freyja, la diosa del amor de los vikingos. Esta diosa me encanta por su relación con los gatos, de hecho, suele representarse en un carruaje tirado por gatos. En la imagen que os pongo (de N. J. O. Bloomer, 1852) la vemos rodeada de amorcillos.

Cuando posteriormente la Iglesia decidió demonizar en Alemania el culto a Freyja, en el siglo XIII, sus seguidores se convirtieron en herejes y fueron relacionados con los gatos, los cuales habían sido maldecidos por el papa Gregorio IX en 1233, diciendo que el diablo se manifestaba a través de la forma de este animalito. Pobres gatos. De hecho, la persecución gatuna fue tal que casi se extinguieron en Europa, y por culpa de ello, las epidemias de peste fueron tan devastadoras... La Iglesia y sus “cagaditas”.

Bueno, pues nada. Hasta aquí lo que han dado de sí los blogs dedicados a los días de la semana. Próximo día, otras cosas… Feliz findeeeeeeee….