Si, eso es. La mayor parte de mis sabados han sido... de Cine, de Borrachera, de soledad... pero de Teatro he tenido pocos, por lo que los tengo como pequeños tesoros.

Normalmente, sólo voy con mi pareja, pero esta ocasión fue especial, y fuimos nueve amigos. La obra en cuestión se llamaba "Comeme el coco negro", de la compañía La Cubana.
No sé si lo han visto, es un homenaje-parodía al mundo de la revista española, y lo único que les voy a contar, a parte de que me gustó mucho, es que, si van a verla en su pueblo, ciudad o lo que sea donde vivan ustedes, esten muy atentos a los horarios... ya que no hacerlo implica que puedan perderse actuaciones muy interesantes.
El numerito de la paella valenciana, un crack total. Tal vez exigen demasiada interacción del público, que, aunque la hacen amena y divertida, no siempre se consigue el nivel de participación que una obra así exige.
Chicos semidesnudos, chicas semidesnudas,(nadie habló de cuerpos esculturales, eh?)canciones, folklore, comedia, sorpresas, en fin... toda una gozada para levantar depresiones y mirar el día con nuevos ojos.
Luego del teatro salimos de marcha, y el domingo, raptado completamente por mi pareja, que no me dejó ni un minuto solo. La distancia es lo que tiene.
Bueno, me marcho a dormir, que Morfeo está insistiendo demasiado con su laud para provocarme la entrada en su reino, y estaría feo no hacerle caso, no creen? Buenas noches... o días, depende de cuando lean ustedes esto.

¿Quien puede resistírsele, verdad?