Pensar en lo inabarcable, en lo indefinible, en lo que está por encima de cualquier nivel de entendimiento es lo que suelo hacer cuando me aburro. Y la verdad, la sensación de ser muy poca cosa que se le queda a uno es muy interesante. Luego despiertas, y vuelves en tí, y ves que el mundo, la existencia, parece ser algo controlable, algo que realmente no está tan fuera del alcance de nuestras manos. Y te animas. Fijense en la imagen. Lo llaman el ojo de Dios, y es una fotografía tomada por la NASA. Es muy fácil encontrar fotos de ella por Internet. Basta con poner "el ojo de Dios". Estais contemplando algo que se encuentra a 450 años luz de nosotros. En proporción, es como la distancia que me separa a mí de Valencia, mi tierra natal. 450 años luz. Paso de calcular los millones de kilómetros que es eso. Vayan con cuidado de observarla mucho, pues dicen que esta imagen, que es la de la Nebulosa de la Hélice (en términos técnicos NGC 7293)atrae acontecimientos inexplicables aaquellos que la observan... Brrrr. Y aprovecho un poco para decir que, a pesar de lo que se diga por ahí, no creo que sea el Ojo de Dios, ni deningún ser de proporciones colosales.

Dios debe ser, como dije cierta vez a alguien que me preguntó, como una enorme mansión, una gran casa donde todos acudimos y de la que todos salimos. Un hogar donde somos felices, y donde nos encontramos justo en el lugar que nos debemos encontrar.

¿Qué les parece? ¿Piensan algo parecido? Sí, quizás estoy muy metafisico... pero recuerden lo que de los gatos dicen...

Somos practicos, dramáticos, pragmáticos, fanáticos, oratóricos, escépticos, románticos, pedantes, críticos, parásitos, alegóricos, metafóricos, estadísticos, misticos, políticos, hipócritas, cléricales, histéricos, cínicos... todo eso y mucho más. Vamos, que no se aburrirán con uno cerca... je je.